Si notas que tu botella gotea, que cuesta cerrarla o que ha perdido estanqueidad, no siempre es la botella la que falla. La mayoría de las veces el problema está en una pieza pequeña y barata de sustituir: el tapón o su junta.
Aquí te contamos cómo saber cuál necesitas cambiar y cómo encontrar el recambio correcto.
Señales de que el tapón necesita un recambio
- Cuesta más cerrarlo que antes, o no queda bien ajustado
- Ha perdido color o se ha agrietado por fuera
- El mecanismo de apertura (rosca, click o boquilla) va duro o falla
Con un uso diario, es normal que el tapón se desgaste antes que el cuerpo de la botella. No hace falta cambiar la botella entera: solo esa pieza.
Por qué la junta es la que más falla
La junta es la goma que sella el cierre y es, con diferencia, la pieza más sensible de toda la botella.
- Pierde flexibilidad con el tiempo, sobre todo si pasa por el lavavajillas con frecuencia
- Puede deformarse con el calor o los detergentes agresivos
- Si se seca o se desplaza, deja de sellar aunque el tapón esté bien cerrado
Es una pieza pequeña, pero es la responsable de la mayoría de las fugas que parecen "culpa de la botella".
Cómo saber qué recambio necesita tu botella LAKEN
Cada línea de botella (Classic™, Summit™, Futura™, Jannu™, Flow™, Oasis™...) tiene su propio tapón y su propia junta compatible. Revisa el modelo de tu botella y busca el tapón o la junta correspondiente en nuestra sección de recambios: es más rápido y más económico que sustituir la botella completa, y alarga su vida muchos años más.
Consejo del equipo LAKEN
Revisa el tapón y la junta cada pocos meses, especialmente si tu botella pasa por el lavavajillas a menudo. Cambiarlos a tiempo evita fugas, malos olores y prolonga la vida de tu botella mucho más allá de lo que se piensa.
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